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Droga, z której się nie wraca (Camino sin retorno) es un cuento corto escrito por Andrzej Sapkowski, incluido en la colección Coś się kończy, coś się zaczyna.

Argumento

Visenna con un pájaro posado en su brazo encuentra a un hombre herido en una encrucijada cerca de la confluencia de dos ríos, el Ina y el Yaruga. Hay un cuerpo a su lado. El hombre herido se llama Korin. Visenna lo cura con magia y hematita. Él le cuenta lo que pasó: estaba leyendo el letrero en la encrucijada en el que había escrito "A ti, que vienes de occidente. Si vas a la izquierda, vuelves. Si vas a la derecha, vuelves. Si vas de frente, no vuelves", cuando de repente, una anciana se le acercó. Ella le preguntó si tenía algo de comida para compartir, así que Korin le dio a la anciana pescado y pan. Como regalo, ella le dijo que se acerque, para poder susurrarle un secreto que lo haría rico y famoso. Cuando él se acercó a ella, la anciana lo atacó. A pesar de que fue sorprendido por su fuerza, la terminó matando. Cuando la anciana cayó muerta, se volvió joven de repente. Visenna le cuenta que la apariencia de anciana era una ilusión. Luego trata de obligar al cadáver a hablar. El cadáver alcanza a nombrar a Fregenal, el koshchey y un tesoro.

Visenna y Korin viajan juntos en el caballo de Visenna. Visenna revela que ella es una maestra druidesa del Círculo de los Druidas. Durante el viaje ambos piensan que han estado solos por demasiado tiempo. Llegan al pequeño pueblo de Las Llaves y se encuentran con el alcalde del pueblo. El alcalde Tupín les dice que los comerciantes ya no vienen porque el paso a Amell está cerrado por los hombres del koshchey; estos bandidos (vrans y humanos) hostigan a las aldeas cercanas. Visenna pregunta sobre la fragua más cercana. Korin dice que Amell es famosa por las minas de jaspe y jade de las que probablemente se benefician los hombres del koshchey.

El dueño de la fragua es Nicolau. Nicolau había enviado a un muchacho a pedir ayuda al Círculo de los Druidas. De repente, se escuchan jinetes fuera de la fragua. Los jinetes son los hombres del koshchey. Se acercan y le cuentan al herrero que atraparon al muchacho que Nicolau envió y luego proceden a matar a los trabajadores de la forja y a quemar el lugar. Nicolau es salvado por Korin y Visenna, mientras que el resto de los bandidos logra escapar. Luego llegan los aldeanos del pueblo cercano. Cuentan que mataron a tres bandidos pero uno logró escapar. Todos se ponen de acuerdo en que con la ayuda de Visenna pueden matar a los bandidos. Más tarde, junto al fuego, Korin habla de sí mismo con Visenna. Le cuenta que es ladrón y mercenario y Visenna le explica que no quiere ningún premio por la ayuda.

Al día siguiente, los aldeanos se dirigen a las cuevas de los bandidos. Ven a los bandidos con un carro evacuando. Visenna y Korin hablan con el líder de los bandidos, Kehl, un bobolaco. Los bandidos no quieren más disputas y aceptan no volver nunca más, así que dejaron a su antiguo líder en la cueva encarcelado. Korin y Visenna entran en la cueva y se encuentran con Fregenal, un mago que está atado e impotente. Fregenal reconoce a Visenna y se revela que él es un ex druida y que con magia prohibida logró crear al monstruoso koshchey. La anciana (llamada Manissa) que había atacado a Korin antes era cosa suya. Acusa a Visenna de estar allí solo porque el Círculo de los Druidas le encomendó destrabar el flujo de dinero de las minas. Fregenal acuerda ayudarlos a encontrar al koshchey si lo dejan vivir.

Los tres se dirigen al barranco y durante el camino Fregenal le ruega a Visenna que no mate al koshchey. Cuando se acercan, Visenna comienza a sentir la presencia del monstruo. Fregenal la golpea en la nuca con una piedra y logra herir a Korin en la rodilla. El pájaro de Visenna ataca a Frenegal, pero el ex druida se deshace del ave y se escapa riendo al observar que el koshchey se acerca lentamente. Nicolau aparece por detrás de Fregenal y lo decapita. Luego se lleva a Visenna inconsciente y corre. Korin lo sigue lentamente con su rodilla lesionada pero no es capaz de mantener el ritmo. Nicolau se detiene y Korin intenta curar en vano a Visenna. El koshchey se encontraba ya muy cerca, pero al rescate llegó el bobolaco Kehl. Los tres juntos, Kehl, Nicolau y Korin, intentaron luchar contra el monstruo. Visenna se despierta y le lanza un poderoso hechizo al koshchey, haciéndolo reventar. Kehl resultó herido de muerte pero estaba orgulloso de su sacrificio.

En el epílogo de la historia, Visenna monta en su caballo y habla con el pájaro. Ella admite que no sabía que el Círculo de los Druidas se beneficiaba de las minas y se pregunta si se necesitaría de la magia sanadora en el futuro (aparentemente se comunica con el Círculo a través de este pájaro). Ella llega a la encrucijada (donde comenzó la historia) donde Korin la está esperando. Él dice que se despertó por la mañana y descubrió que ella se fue. Tenía algo importante que decirle, así que tomó un atajo y la esperó. Dice que estuvo solo por mucho tiempo. Ella lo entiende porque sentía lo mismo y se terminan besando. Visenna le guiña un ojo al pájaro y le dice que se fuera volando y que no dijera nada.

Personajes

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