Gael era un poderoso katakan que había adquirido un gusto por la sangre de los borrachos y las joyas.

Entrada del bestiario

Pese a lo que cree la gente, no todos los monstruos son iguales. Como la gente, tienen características, preferencias y puntos débiles únicos. Un buen ejemplo es el katakan que se dedicaba a alimentarse con los vecinos de Oxenfurt. Quizá por estar tan cerca de los borrachines estudiantes de la ciudad, a este vampiro le gustaba la sangre con una dosis generosa de alcohol de alta graduación, y también le iban la bisutería y las joyas ostentosas.
Era evidente que el vampiro había aprovechado su dieta de muchos grados. Se había vuelto excepcionalmente fuerte y había adquirido la habilidad de regenerar rápidamente la vida perdida, provocar heridas profundas con sus garras y por si fuese poco, de fusionarse con el aire para reaparecer a la espalda de su oponente. Por suerte, gracias a la Señal de Quen el brujo estaba bien equipado para defenderse de este ataque sorpresa, mientras que la Señal de Yrden le permitía atrapar al monstruo en una trampa.
Para atraer al vampiro, Geralt tomó buena nota de su dieta preferida y, para estar al nivel, regó su propia sangre con una buena dosis de vino barato. Esto provocó que le resultase un poco más difícil acertar sus golpes, pero aun así consiguió derrotar a la bestia. Eso sí, a la mañana siguiente le esperaba otra batalla. Esta vez, contra una poderosa resaca.

Misiones asociadas

Galería

*Nota: Algunos de los enlaces son de afiliados, lo que significa que, sin costo adicional para ti, Fandom ganará una comisión si haces clic y realizas una subscripción. El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.